"La vida nos incita a luchar, cuanto más fuertes se hacen las necesidades más firmeza y agilidad tiene el ser humano para subsistir. La batalla hace fuerte al individuo, le da más seguridad de sí mismo".
Con esa mirada, Reyes Rubalcaba compartió ayer con nosotras su "Caminos de azúcar amarga", lleno de experiencias reales, duras y optimistas. Un "claro que se puede" que resonó bien alto en el salón de plenos del Ayuntamiento.
A la presentación de su libro, siempre con Marita Labrea, Delegada de Igualdad, como maestra de ceremonias, siguió el uso del atril por parte de un buen puñado de mujeres, y algún hombre, qu dieron profundidad y sentido a tantas experiencias que la literatura ha sabido reflejar de manera tan bella.
Un acto profundo, y a la vez de celebración, de la vida, la libertad y nuestra capacidad para encauzar nuestra felicidad.
¡Gracias a Reyes Rubalcaba, a las y los valientes lectores, a las técnicas del CMIM, y a cada una de las personas que nos arropó con su presencia, y que hizo posible este acto enmarcado en el octubre de la Mujer Rural!
Actividad financiada con los créditos recibidos del Ministerio de Igualdad, Secreataria de Estado de Igualdad y contra la Violencia de Género vinculados al Pacto de Estado contra la Violencia de Género.

